Un director de RRHH, al frente del desarrollo de las personas, necesita entrenar unas habilidades determinadas. La capacidad de gestionar el desarrollo y el crecimiento de otras personas es, además, una doble responsabilidad. Por un lado, requiere saber escuchar, intuir, preguntar e interpretar qué es lo que está haciendo falta en cada momento a cada uno de los equipos o de las personas que componen la compañía. Por otro lado, se hace necesario estar permanentemente dispuesto a revisar las propias creencias y formas de operar y a bucear dentro de uno mismo para experimentar “la medicina”, que creemos que los demás deben tomar.

Dicho de otra manera, crecer implica romper algunos moldes o esquemas que nos han servido o nos han hecho exitosos hasta aquí. Lo que se traduce en una certeza, en saber, sin lugar a dudas, que el verdadero capital de las empresas son las personas. Es el firme convencimiento de que apostar de forma clara por el enriquecimiento personal y profesional de los personas que componen los equipos es, a la larga, la única opción posible para garantizar la motivación, la sostenibilidad y la supervivencia de la organización.

Hoy en día, sabemos que las empresas que sobreviven a las grandes crisis lo hacen desde dentro, comprometiendo a los equipos en los cambios que sean necesarios. Un proceso, en donde, sin duda, el camino recorrido o por recorrer tendrá una relación directa con lo que se haya sabido construir como empresa.

Hay un antes y un después, una vez que un director de RRHH pasa por nuestro programa de coaching. Nuestro programa formativo, más que una incorporación de contenidos teóricos, es una experiencia de formación completa. Pensamos que no se puede pasar por uno de nuestros programas sin ver y entender lo que nos pasa a nosotros mismos y a los demás desde una nueva perspectiva, con otras gafas. De esta manera, el profesional de RRHH experimenta cómo el aprendizaje vivencial se incorpora a las personas y se transforma en herramientas fácilmente utilizables por los directivos o empleados de las empresas.

En nuestra opinión, el coaching es una buena apuesta porque es una herramienta útil y práctica que ayuda a las organizaciones a activar nuevos mecanismos para obtener resultados y a diseñar y liderar mejor su futuro. Además, el coaching en las organizaciones, al igual que en el ámbito personal, refuerza e impulsa todas las competencias que una persona necesita para ser más eficaz en sus relaciones.

¿Qué aporta el coaching a los RRHH? ¿Y a las organizaciones en general? Cuando nos hacen esta pregunta, solemos decir que el coaching aporta un nuevo estilo de liderazgo más acorde con los tiempos cambiantes, en los que la velocidad para adaptarse al cambio implica ganar o perder. El coaching invita a pensar una y otra vez qué cosas podemos hacer de manera distinta para alcanzar los objetivos y a desarrollar al máximo las habilidades relacionales y de comunicación, para trabajar eficazmente en equipo. Por todo ello, con el coaching las áreas de RRHH y las organizaciones en general ganan coherencia, confianza, compromiso, creatividad y eficacia en la coordinación de sus acciones.

Fuente: http://goo.gl/ETPK

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