Por mucho que algunos famosos gurús nos pretendan vender la idea de que la vida profesional es maravillosa, esta ni es un jardín de rosas ni una autopista directa al edén. A veces caemos en el error de pensar en tipos ideales, pero la realidad nos muestra que existen numerosos obstáculos que aparecen sorpresivamente en nuestro camino.

A la hora de plantearse el futuro laboral existen, a grandes rasgos, dos enfoques. Por un lado, está la visión más idealista que abraza la idea de buscar lo que uno quiere, en vez de aquello que se le da bien. Por otro, existe la opinión más utilitarista que defiende lo contrario. Esta última es la opinión delcoach estadounidense Marty Nemko.

Nemko indica en AOL la importancia que tiene saber elegir bien la salida en cada bifurcación y reaccionar lo antes posible cuando se yerre en la decisión. Asimismo, también considera que hay ir detectando paso a paso cuál es la dirección a seguir y una vez que ya se tenga la certeza de que la aguja de nuestra brújula está bien encaminada, habrá que seguir formándose para que nuestro camino sea más llevadero.

Para facilitar la marcha, Nemko considera que es muy importante fijarnos en nuestras virtudes y buscar su utilidad profesional. Además, nos explica ocho verdades sobre el mundo laboral que no nos cuentan y él considera de especial importancia.

1. Las profesiones ‘guays’ están sobrevaloradas

El ejemplo más claro de ello es el elevado número de artistas de gran prestigio que sufren problemas de drogas o de depresión. Por razones de caché, reconocimiento o prestigio social tendemos a creer que algunas profesiones son mucho mejores de lo que realmente son.

Estas razones llevan a que muchas personas elijan que esa debe ser su salida profesional y se acaban encontrando que no es oro todo lo que reluce, que hay un mercado absolutamente colapsado y que probablemente tendrán que aceptar condiciones que en una situación normal no aceptarían.

2. Cambiar de rumbo es muy complicado

Dejar todo y dar un giro de 180 grados parece una idea muy atractiva. Sobre todo cuando está harto de su trabajo. Casi todo el mundo ha pasado por malos momentos, y cuando estos llegan es complicado mirar con perspectiva, pero cambiar el todo por el todo no es una tarea para nada sencilla.

Explorar nuevas vías, reciclarse u obtener la formación necesaria lleva mucho tiempo y es muy posible que durante ese periodo no se obtengan ingresos. Puede ser mucho mejor retocar lo que uno ya tiene para lograr pequeños cambios que nos ajusten a unos parámetros de otro perfil profesional, pero que guarda semejanzas con el que ya se tiene.

3. El currículum es una excelente forma de autodescubrimiento

Existen infinitos mitos sobre cómo debe hacerse un currículum vítae (CV). Está claro que debe ser atractivo, pero solo hay una forma de ser convincente: creyendo lo que pone en él. Al crear un CV con honestidad, estaremos siguiendo una dinámica muy saludable que nos servirá para conocernos mejor y reconocer nuestras habilidades y aptitudes.

4. El tiempo es oro

La gente exitosa tiene claro que el tiempo es su bien más preciado. El resto de cosas probablemente puedan recuperarse, pero nunca se puede volver atrás en el tiempo. Saber invertir bien el esfuerzo en cada momento es una gran virtud, así como delegar en otra persona cuando sea necesario para no acabar quemado.

5. Siempre positivo, nunca negativo… en público

Las personas positivas transmiten seguridad y carisma. En cambio, las reactivas y negativas muestran una aparente debilidad. Todos hemos atravesado por problemas que nos han causado molestias, pero si aparentamos positivismo, en vez de sumirnos en ellos, tendremos mayor facilidad para acabar por solventarlos. Suele resultar más útil mantener la calma y explicar el conflicto a una persona de especial confianza que llorar las penas a todo el mundo.

6. Ser políticamente incorrecto es un riesgo

Quizá este apartado sea el más duro de todos, pero la honestidad y franqueza en un nivel demasiado elevado pueden ser contraproducentes. Aunque nos cueste reconocerlo, las estructuras del sistema son muy férreas y ser demasiado franco o idealista puede acabar por tener una influencia negativa en nuestra carrera profesional.

7. El trabajo funciona por contactos

Una de las claves del éxito profesional es saber rodearse de un buen entorno. Cuando se necesita contratar a un determinado profesional, el contratador preguntará a su gente de confianza sobre si conocen a alguna persona que dé el perfil.

Todos queremos buenos trabajadores en nuestra empresa y siempre se tendrá más confianza en aquellas personas que te han dicho que son buenas que en aquellas que no conocemos de nada. Es clave encontrar buenos contactos en los que se pueda confiar.

8. Los vendehúmos no gustan

Hay gente que sabe venderse muy bien. Y, como se ha dicho en líneas anteriores, este es un aspecto importante. Pero por muy atrayente, influyente o convincente que parezcas, si no hay un trabajo detrás, como mucho se vivirán buenos resultados a corto plazo. Las personas con éxito saben que para lograr sus objetivos no solo han de venderse bien, sino que entienden que el trabajo y el esfuerzo son básicos para alcanzar las diferentes metas.

Fuente: http://goo.gl/BZqiHv

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