Jack Zenger y Joseph Volkman, Directores Generales de Zenger y Volkman,empresa de consultoría dedicada al desarrollo del liderazgo en las organizaciones y autores de varios libros, entre ellos “El líder extraordinario” y “El líder inspirador”, que hemos comentado en entradas pasadas, en HBR Blog del pasado 1 de septiembre planteaban que en su búsqueda para llegar a conocer las causas raíz de la deficiente toma de decisiones que habían analizado los datos de entrevistas de feedback 360 de 50.000 líderes , comparando los comportamientos de aquellos que se percibía que tomaban malas decisiones con los de los que parecía que acertaban en las suyas. Nueve factores aparecían como el camino más común para las decisiones pobres. Son los siguientes de mayor a menor importancia:

1.- PEREZA. Se evidencia por la ausencia de comprobación de los datos, de buscar información adicional o de confirmar suposiciones, así como la falta de iniciativa. Los líderes que la mostraban confiaban en las experiencias pasadas y esperaban que los nuevos resultados fuesen simplemente extrapolaciones de los del pasado.
2.- FALTA DE PREVISIÓN DE SITUACIONES INESPERADAS DESAGRADABLES.Diversas investigaciones demuestran que si las personas dedicásemos tiempo a considerar lo que puede ir mal, podríamos anticipar los problemas y encontrar alternativas para solucionarlos  si se presentan.
3.-INDECISIÓN. En entornos de datos cambiantes, ante una decisión compleja, existe la tentación de refugiarnos en el estudio constante de la información y de llevar a cabo un nuevo análisis para evitar el enfrentarnos a la toma de decisiones, lo que nos puede llevar a oportunidades perdidas. Se necesita coraje para contemplar los datos, considerar las consecuencias de forma responsable y seguir adelante. Con frecuencia la indecisión es más negativa que tomar una decisión equivocada. Aquellas personas que están más paralizadas por el miedo son las que piensan que un error puede arruinar sus carreras y por tanto evitan cualquier riesgo.
4.- PERMANECER ANCLADO EN EL PASADO. Algunas personas toman malas decisiones porque siguen utilizando los mismos datos o procesos que siempre han usado. se conforman con los enfoques que han funcionado en el pasado sin plantearse que puede haber otros mejores. El problema surge cuando los procesos están basados en suposiciones que ya no son ciertas o están obsoletas.
5.- CARECER DE ENFOQUE ESTRATÉGICO. Las malas decisiones con frecuencia se originan por la falta de conexión del problema con la estrategia global. En ausencia de una estrategia clara que ofrezca un contexto muchas soluciones paecen tener sentido. Si por el contrario existe dicha estrategia aparecerán sin dificultad las mejores soluciones.
6.- SOBREDEPENDENCIA. Algunas decisiones nunca se toman porque una persona está esperando las directrices de otra que, a su vez, puede estar dependiendo de las instrucciones o información de otra. Los líderes que toman decisiones eficaces saben como encontrar la forma de actuar con independencia cuando es necesario.
7.- AISLAMIENTO. Las investigaciones sobre el tema demuestran que para la toma de decisiones eficaz y de mayor calidad es conveniente aprovechar los conocimientos, experiencia y habilidades de los demás. En ocasiones esta ayuda no se solicita porque el líder quiere obtener todo el reconocimiento por la decisión, sin darse cuenta de que también recibirá todas las críticas si se equivoca.
8.- FALTA DE CONOCIMIENTOS TÉCNICOS. Las organizaciones actuales son muy complejas y hasta los mejores líderes no cuentan con los suficientes conocimientos especializados para comprender completamente cuestiones que presenten muchas facetas. Pero si confían exclusivamente en los conocimientos y experiencia de los demás sin tener una perspectiva propia tendrán dificultades para integrar toda la información recibida en una decisión acertada. Si,  además, carecen de los conocimientos o experiencia básica no tienen forma de saber si los consejos son correctos o no y si la decisión va a ser brillante o terrible. Los mejores ejecutivos cuentan con una experiencia sólida y si no tienen el nivel de conocimiento especializado requerido saben buscar  el talento que van a necesitar para que les ayude.
9.- FALLO EN LA COMUNICACIÓN DEL POR QUÉ, EL DÓNDE, EL CUÁNDO Y EL CÓMO QUE VAN ASOCIADOS A UNA DECISIÓN. Algunas buenas decisiones se convierten en malas porque las personas no las entienden o no saben nada de ellas. comunicar una decisión, su justificación e implicaciones es crítico para garantizar el éxito en la implementación de la misma.
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