¿Alguna vez te has dado cuenta de que las personas que nos rodean son variopintas, diferentes y singulares? ¿Y que en ocasiones, hay personas con las cuales no generas ningún tipo de feeling ni siquiera una comunicación funcional más que necesaria para trabajar eficazmente? Todo es cuestión de que comprendamos, a grandes rasgos, los diferentes tipos de personalidad y adaptemos nuestra comunicación en función del interlocutor.

Para ello, es importante que realicemos, no sólo un estudio de las personas que nos rodean, sino también un ejercicio de introspección -de nuestra propia personalidad-. En este post encontraréis una clasificación clásica de los temperamentos realizada por Hipócrates y extensamente desarrollada por científicos contemporáneos y, posteriormente, podréis descargaros un breve cuestionario y descubrir cuál es vuestro temperamento.

Veamos la clasificación helénica de los 4 humores o temperamentos de Hipócrates:

1.“Hagámoslo divertido” (Sanguíneo): Es un tipo de temperamento que busca la novedad, es tenaz, no evita el daño y depende de la recompensa a corto plazo (según las dimensiones temperamentales de Cloninger). Se les reconoce por ser expresivos, francos, “chisposos” e ingeniosos, extravertidos, desordenados, desenvueltos socialmente y optimistas.

Son personas con mucha energía, muy sociables y a las que les encanta la diversión. Les gusta la gente que tiene sentido del humor, sabe escuchar y les elogia; en cambio les disgusta la crítica y la seriedad. Sus necesidades emocionales son: Atención, afecto, aprobación y aceptación.

Entre sus puntos fuertes encontramos la buena conversación, su personalidad “chispeante”, su encanto, optimismo y sentido del humor. Entusiasman y son capaces de inspirar a otras personas. En cambio, entre sus puntos débiles encontramos que son desorganizados, bastante irresponsables, impulsivos en la toma de decisiones, demasiado crédulos e ingenuos, conversan en demasía y hablan antes de pensar. Reaccionan al estrés abandonando la escena, yendo de compras, buscando un grupo divertido, creando excusas o culpando a otros. Le temen a no ser atractivos socialmente, a tener que vivir sujetos al reloj, tener que llevar un registro del gasto económico y vivir una vida poco espontánea.

Tienden a casarse con melancólicos, pero pronto se cansan de ellos porque les hacen sentir inadecuados a causa de la crítica y la falta de elogio o refuerzo.

2. “Hagámoslo a mi manera” (Colérico): Es un tipo de temperamento queno depende de la recompensa a corto plazo, es tenaz y autodirectivo, busca la novedad pero no de forma impulsiva y evita el daño pero no a un nivel que le impida avanzar. Se les reconoce por ser extravertidos, optimistas, seguros de sí mismos, comunicativos, organizados, voluntariosos, autosuficientes, resolutivos, perseverantes, avanzar con rapidez y alcanzar objetivos, por querer corregir las injusticias, por la agilidad con la que dominan una situación, por su confianza en sí mismos, su actitud impaciente y dominante. Es un líder nato.

Son personas sociables, directivas y bien organizadas que persiguen metas y viven para alcanzarlas. Les gusta la gente que es comprensiva, que ve las cosas a su manera y cooperan con rapidez; en cambio, les disgusta la holgazanería, la inconstancia, la rebeldía, la deslealtad y el individualismo.Sus necesidades emocionales son: lealtad, sentido del control y reconocimiento.

Entre sus puntos fuertes encontramos que tienen facilidad para las relaciones sociales, muestran una excelente capacidad de automotivación, buena capacidad para emitir juicios rápidos y certeros, y una habilidad singular para encargarse al instante de cualquier cosa; que son resolutivos, autosuficientes, pragmáticos, activos y con un nivel adecuado de autoconfianza. En el trabajo pueden lograr más que cualquier otro en menos tiempo. En cambio, entre sus puntos débiles encontramos que son críticos, impacientes, reticentes al delegar y, en ocasiones, demasiado directivos y sensibles para el enojo. Reaccionan al estrés fortaleciendo el control, trabajando más duro, ejercitándose más y librándose del ofensor.Temen perder el control (p.ej. perder el empleo, que no los asciendan, enfermarse de gravedad, tener un hijo rebelde o un cónyuge que no los apoye) y que las cosas no salgan según los planes.

Tienden a casarse con flemáticos pacíficos, pero a la larga se cansan de ellos porque no se entusiasman con sus proyectos ni rinden a su mismo nivel.

3. “Hagámoslo bien” (Melancólico): Es un tipo de temperamento querechaza la novedad, evita el daño en demasía y no depende de la recompensa. Se les reconoce por ser introvertidos, meticulosos, pulcros, cautelosos, analíticos, serios, sensibles, creativos, abnegados, bien educados, modestos e introvertidos.

Tienden a ser callados, profundos y pensativos. Luchan por la perfección en todo lo que hacen y les importa. Le gusta la gente que es seria, intelectual, profunda y que puede llevar adelante una conversación sensata; en cambio, les disgusta la gente superficial, olvidadiza, impuntual, desorganizada, que anda con rodeos e imprevisible. Sus necesidades emocionales son: sensibilidad, apoyo, espacio y silencio.

Entre sus puntos fuertes encontramos que son detallistas, perfeccionistas, analíticos, abnegados y compasivos, hábiles en el desempeño y organización de metas a largo plazo, idealistas y poseen una sólida capacidad atencional. En cambio, entre sus puntos débilesencontramos una propensión a la depresión (la cual pueden emplear como instrumento de control en su entorno), establecen metas demasiado elevadas, dedican demasiado tiempo a los preparativos, se concentran demasiado en los detalles, son poco flexivos normativamente hablando, tienden a recordar los elementos negativos y a sospechar de los demás. Reaccionan al estrés retrayéndose, deprimiéndose y dándose por vencidos. Le temen a que nadie entienda sus sentimientos, a que su vida se vea inundada por un desorden, a cometer errores y a tener que rebajar sus ideales y normas.

Tienden a casarse con sanguíneos debido a su personalidad extravertida y sus habilidades sociales, pero pronto tratan de aquietarlos y planificarlos.

 4“Hagámoslo de manera fácil” (Flemático): Es un tipo de temperamento que rechaza la novedad, evita el daño y depende de la recompensa. Se les reconoce por su enfoque tranquilo, camaleónico, relajado y pacificador; por ser introvertidos, faltos de objetivos y metas, poco disciplinados, relacionales, amables y, incluso, apáticos.

Son personas serias, impasibles, analíticas y altamente racionales. Les gusta la gente que toma decisiones en su lugar y en la cual reconocen puntos fuertes; en cambio, les disgusta la gente que es demasiado altiva y vulgar, o que espera demasiado de ellos. Sus necesidades emocionales son: paz, tranquilidad, sensación de valía, falta de estrés, respeto.

Entre sus puntos fuertes encontramos equilibrio, calma, disposición constante, sentido del humor mordaz y personalidad complaciente. Son buenos mediadores en los conflictos.  Tienden a estar más satisfechos con la vida puesto que no sienten, normalmente, la necesidad de cambio. Por otra parte, entre sus puntos débiles encontramos indecisión y evitación del conflicto. Reaccionan al estrés ocultándose, evadiéndose a través de actividades recreativas hogareñas y desconectándose de la vida. Le temen a tener que lidiar con problemas personales importantes, tener toda la responsabilidad en una toma de decisión y a realizar grandes cambios vitales.

Tienden a casarse con coléricos que son fuertes y decididos, pero de los que se cansan porque no les gusta que los dominen.

Conocer aspectos de nuestra personalidad, nos ayudará a conocernos mejor, a comprender la razón de nuestros actos, a trabajar en nuestros puntos fuertes y débiles, a poder comunicarnos de forma eficaz con temperamentos proximales y distales al nuestro y todo ello contribuirá a a favor de conseguir nuestros objetivos.

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